Campo de margaritas

Un conjunto de margaritas blancas llena toda la escena, cada una con su centro amarillo vibrante y tallos verdes que destacan sobre un fondo gris suave. La repetición de formas y tonos crea una sensación de ritmo y frescura, como si fuese un fragmento de un prado iluminado por la luz del día. El cuadro transmite alegría y sencillez, celebrando la belleza de las flores más humildes.